El sexo me atrae mucho.
No digo con esto que me la paso cogiendo; digo que pienso todo el tiempo en coger, en cómo sería coger con este, o con esta; o -cuando me muestran un nene o un bebé- no puedo evitar imaginarme cómo habrán cogido para tenerlo; si habrán gozado o si simplemente fue uno de esos despistes, un descuido, una trincada a desgano o una inconciencia.
Me atrae pensar cómo nos hizo la naturaleza.
¿Por qué nos dividió por sexos?
¿Por qué a los hombres les da por parársele la pija y querer trincar mujeres?
¿Por qué a las mujeres nos gusta que nos trinquen?
¿No es un juego raro, poco claro, que nos trae un placer cuya explicación no es muy entendible?
Si usted clava clavos en una pared eso no le produce mucho placer. Si pone un tornillo en una madera, tampoco. Pero clavar una pija en una concha es lo más grande que puede pasarle en la vida. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia? Meter y sacar, que te metan y que te saquen... ¿no es monótono?
Cuando me trincan, no puedo evitar gritar. ¿Por qué?
¿Por qué si me meten una pija grito, como si mi boca gritara por decisión de otro, del que me emperna?
¿Por qué ante una pija me caliento y me lubrico?
Me gusta este juego y me gusta también esa perversidad en la cual no podemos cambiar los roles: yo soy mujer, a mí siempre me trincan (¿por qué no puedo trincar yo también? Cuanto más pregunto, recibo como respuesta que más me trinquen).
No digo con esto que me la paso cogiendo; digo que pienso todo el tiempo en coger, en cómo sería coger con este, o con esta; o -cuando me muestran un nene o un bebé- no puedo evitar imaginarme cómo habrán cogido para tenerlo; si habrán gozado o si simplemente fue uno de esos despistes, un descuido, una trincada a desgano o una inconciencia.
Me atrae pensar cómo nos hizo la naturaleza.
¿Por qué nos dividió por sexos?
¿Por qué a los hombres les da por parársele la pija y querer trincar mujeres?
¿Por qué a las mujeres nos gusta que nos trinquen?
¿No es un juego raro, poco claro, que nos trae un placer cuya explicación no es muy entendible?
Si usted clava clavos en una pared eso no le produce mucho placer. Si pone un tornillo en una madera, tampoco. Pero clavar una pija en una concha es lo más grande que puede pasarle en la vida. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia? Meter y sacar, que te metan y que te saquen... ¿no es monótono?
Cuando me trincan, no puedo evitar gritar. ¿Por qué?
¿Por qué si me meten una pija grito, como si mi boca gritara por decisión de otro, del que me emperna?
¿Por qué ante una pija me caliento y me lubrico?
Me gusta este juego y me gusta también esa perversidad en la cual no podemos cambiar los roles: yo soy mujer, a mí siempre me trincan (¿por qué no puedo trincar yo también? Cuanto más pregunto, recibo como respuesta que más me trinquen).

